El punto de partida
Selene tenía lo que tienen muchas tiendas de moda: buen producto, buen gusto y una cuenta de Instagram pequeña en la que publicaba sin un rumbo claro. Fotos de prendas, algún vídeo suelto y la sensación de estar haciendo "lo que hay que hacer" en redes sin que se tradujera en nada.
El problema no era la falta de esfuerzo. Era que cada publicación intentaba hacer de todo a la vez (enseñar producto, vender, entretener) y no terminaba de hacer bien ninguna de esas cosas.
Qué cambiamos

Separamos el contenido en dos tipos de vídeo con objetivos distintos:
- Vídeos enfocados al alcance. Piezas pensadas para personas que todavía no conocen la tienda, con una idea que se entiende en los primeros segundos y una edición que no deja deslizar. Su trabajo es atraer gente nueva, no vender.
- Vídeos para cuidar a la audiencia. Contenido más concreto para quienes ya siguen la cuenta: prendas, combinaciones, novedades y el día a día de la tienda. Su trabajo es convertir esa atención en confianza y en visitas.
Con esa separación, cada vídeo tenía una misión y podíamos medirlo por lo que tenía que conseguir, en lugar de juzgarlo todo solo por los "me gusta".
El resultado
En menos de un mes la cuenta cambió por completo:
- Un vídeo superó los 10 millones de visualizaciones, y su reel más visto llegó a 12,2 millones.
- Otro pasó de los 5 millones (6,2 millones en total).
- La cuenta ganó más de 250.000 seguidores en menos de un mes.
- Además, varios vídeos más se movieron entre las 800.000 y los 1,7 millones de visualizaciones, lo que demuestra que no fue un golpe de suerte aislado, sino un formato que se podía repetir.
Lo que puede aprender tu negocio
- Un vídeo no puede hacerlo todo. Decide si cada pieza sirve para atraer a gente nueva o para convencer a quien ya te sigue.
- El alcance se gana en los primeros segundos. Si la idea no se entiende al instante, el algoritmo no tiene nada que enseñar. Lo explicamos en cómo crear ganchos para reels.
- Cuando algo funciona, se repite. Un vídeo viral es una pista, no un final. Lo que hicimos después fue convertir ese formato en una serie.
Si tienes una tienda en Bilbao o en Bizkaia y te sientes como Selene antes de empezar, hablemos. También puedes ver cómo trabajamos en nuestra página de agencia de redes sociales en Bilbao.